lunes, 23 de mayo de 2011

De porqué me niego rotundamente a ser un siervo de la gleba II

Porque además, si cambia el Señor Feudal, qué querés que te diga, yo me voy del feudo. No es cuestión de andar siempre atado a las cosas porque uno pertenece a la gleba y que la gleba esto y que la gleba aquello y que se yo. Uno se acostumbra a un gesto en el azote, a una forma del maltrato tan parecida al amor que casi ni te das cuenta de la diferencia.
Yo, lo que es yo, te digo: siervo puede ser, pero de la gleba ni en pedo.
Pasame un mate che, que tengo que ir a autoflagelarme.-

viernes, 20 de mayo de 2011

Sobre los argumentos en contra del esfuerzo (o de la futilidad de toda empresa humana) III

Es parte de la naturaleza humana temer la infelicidad y el sufrimiento. Tanto miedo tenemos de ser miserables, que permanecemos siempre ajenos a la Verdadera Vida, sumidos en la vorágine de una existencia mediocre. Entre el si y el no, entre la sopa y el té, confirmados a un destino que se nos niega.
La tragedia de siempre encontrar lo que se busca: se me otorga aquello que quiero, inevitablemente. Yo solo quiero el temor y la seguridad de la carne.

No se puede cambiar la naturaleza humana, todo esfuerzo es injustificado, toda empresa fútil. Sin embargo ahí está la salida, multicolor, como un trofeo, dispuesta a entregarse al toro que se anime a arrancarle los ojos a Teseo.
El prodigio tiene un precio.-

Sobre los argumentos en contra del esfuerzo (o de la futilidad de toda empresa humana) II

El Bhagavad Gita enseña, y tal vez Parménides sugiere (o al menos, de haber leído Sobre la naturaleza, forzaría la interpretación) que lo irreal no existe y lo real nunca deja de existir. Gandhi (que al parecer le pegaba a su mujer) insiste: la vida y la muerte no son dos cosas distintas, son distintos estados de la misma cosa.
El suicidio es estúpido. Krishna lo sabe pero, sin embargo, se deja confundir con un venado.

Los que muy probablemente no retornaremos a Vishnú, reflexionamos: hasta la futilidad es fútil, morir no importa, existir es inexorablemente absurdo y, encima, inevitable; pensar que todo es fútil es fútil porque no hay remedio. Aunque convertirse al hinduismo es una buena manera de tener excusas para repartir sopapos.

Luego, y pensando que una buena piña es también esfuerzo, recordamos a Facundo Cabral, que no le pegaba a su mujer porque igual no iba a entender. Aprendemos la futilidad del sopapo. Toda violencia es fútil. Ergo: convertirse al hinduismo también es fútil.

Sin embargo ya aprendimos que es fútil pensar que las cosas son fútiles porque todo es fútil: no convertirse al hinduismo también es fútil.

Pensamos también
(¡y como no!) en Nietzsche, que resumió todas estas ideas para nuestras frágiles mentes occidentales: el Eterno Retorno de la misma porquería, una y otra vez y otra vez y otra vez y me cago en Brahma. Nos da pereza, y vértigo ante el abismo de la futilidad.

Por último, reflexionamos sobre el error de estilo que supone usar tantas veces la palabra "fútil". Pero nos da igual.

Conclusión: todo, hasta lo fútil, es fútil, eternamente y sin remedio (el Nirvana, inclusive, es la fútil negación absoluta de lo fútil)

Sin embargo, y a beneficio del uso que hacemos de nuestro patético y resumido tiempo, rápidamente recordamos aquella cita: "La vida es hambre o festín. Tu elijes"
¿Gandhi, Nietzsche o Facundo Cabral? En fin... a los tres les queda.-

domingo, 15 de mayo de 2011

Decálogo de fin de semana


  1. En el sorteo del Quini6 del día 15 de mayo del 2011, definitivamente NO salieron premiados los números 07 18 26 27 29 35.
  2. La edición Reina Valera de la biblia (que es la que usan los adventistas) no refiere, como siempre creí estúpidamente, a alguna reina real o fantástica llamada "Valera"; sino a Casidoro de Reina y Cipriano de Valera que la revisaron en 1569 y 1602 respectivamente.
    Corolario: interesarse por las ediciones de la biblia, si uno no es filólogo o adventista, es estúpido.
  3. Uno se puede sentir muy solo en un cumpleaños de quince a los veinticinco. No hay nada que encontrar ni en las mesas de viejos ni en las de pendejos. Comer, beber y partir.
  4. Van Hutten y Cristo eran dos tipos frustrados, amén de su existencia.
  5. No hay buena "literatura de baño" en la biblioteca de mis viejos, ya me he encargado de robar los mejores libros. Sorpresa: uno tiende trampas en las que termina cayendo.
    Corolario: definitivamente no voy a leer de nuevo el diario del Che en Bolivia. Esa época ha pasado, felizmente.
  6. El Oporto es un vino portugués que pertenece al género de los vinos fortificados. Si se lo toma lo suficiente escuchando Bob Dylan termina siendo rico.
  7. Bob Dylan vive en una caja.
  8. Nadie, pero absolutamente nadie, lee mi blog. Es como escribir sobre un charco, termina siendo absurdamente divertido.
  9. Corregir para una editorial es el peor trabajo del mundo, solo comparable a trabajar en las minas de carbón de algún sombrío lugar durante la peste bubónica.
    Corolario: esta editorial y estos libros.
  10. El secreto de una vejez sana y una próstata feliz es orinar mucho y hacerse una buena paja todas las mañanas.
  11. Llamar "Decálogo" a un conjunto de once conclusiones es incorrecto y estúpido.

domingo, 8 de mayo de 2011

Sobre los mesías y el onanismo I

Superman en una cruz de kriptonita, con Luisa Lane abajo llorando como turra. Hay dolores bastante más pelotudos que otros, hay mesías un toque más onanistas. ¿Cuántas pajas acostumbraban clavarse los adolescentes judíos hace dos mil años? Os digo hermanos: no las suficientes... Solo de un pueblo de circuncisos podía salir el cristianismo.
Dirán los detractores que te crecerán pelos en la palma de la mano o que se te agotará el suministro de leche, pero yo os digo: la masturbación os hará libres...
Curiosa la anécdota de que alguien debía palparle los huevos al futuro Papa. Pero yo os digo: unus testis, nullus testis... y eso lo sabe cualquier abogado (que es como ser menos que gente, que ya es poco). O de jurar por los testiculos, la raíz es "testis", testigo... ¡Ay de mis pequeños testigos! Yo juro por ellos mi devoción absoluta al arte de la paja.
Eliminá tu patético dolor, tu sufrimiento heroico de quien se cree los versos de su raza. Pronto bajará en una asquerosa nube de semen el salvador de los onanistas... Yo os digo hermanos: solo los pajeros evitarán el reino de los celos... (No hay error de tipeo)

viernes, 29 de abril de 2011

Años III

Estoy solo en casa, es la hora de la siesta. Brahma visita el mundo, toca el timbre y entra sin esperar que atienda. Brahma viene a saludar por mi cumpleaños, trae una flor de loto.
Yo nunca podré saludar a Brahma para su cumpleaños, sin embargo, estuve ahí mientras soplaba las velas de la torta, desde antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antes de antesde antes de antes de antes de antes de antes...

miércoles, 27 de abril de 2011

Años II

Nota personal, apunte para obra en un acto:

Mateo espera el colectivo frente al Brahmapura leyendo una revista, y se encuentra con Brahma, creador del universo, que viene con sus cuatro cabezas recitando los vedas. Mateo encuentra esto insoportable. Aguantarlo unos minutos es demasiado, todo un Kalpa el infierno mismo. Reflexión sobre la futilidad de la existencia, el Eterno Retorno de lo mismo, el tiempo, la condición humana etc etc. El colectivo nunca viene.

Primera variante:

Mateo espera el colectivo, aparece Brahma recitando los vedas, uno con cada cabeza. Ambos esperan sin conversar entre sí. Aparecen los herederos de Samuel Beckett con un grupo de abogados. Se arma un quilombo madre, todos a las trompadas, hasta Brahma liga un par al grito de: "¡Que Godot nada que ver, canejo!". La obra se transforma en un juicio sobre derechos de autor, la presión del hombre sobre el hombre, la futilidad de la existencia, etc etc. El colectivo carece de importancia en este punto.


Tercera variante:

Mateo espera el colectivo. Aparecen Karl Marx y Brahma, recitando el Capital, el Manifiesto Comunista, el pequeño libro Rojo y algún libro de Trosky o algo así; uno con cada cabeza (Marx también tiene cuatro cabezas). Mateo entra en discusión por alguna boludes y llama Proudhon que casualmente estaba en las inmediaciones. Después, también en desacuerdo con Proudhon, convoca a Max Stirner. Discusión política. Stirner y Mateo se cansan rápidamente y se van a tomar una cerveza. Quedan en el escenario Marx, Brahma y Proudhon. Discuten la propiedad, el papel del proletariado, el obrero como transformador, crean una internacional y después se dividen, se arreglan de nuevo y se vuelven a pelear, planifican un par de revoluciones que nunca hacen. El colectivo (que no debe ser entendido como metáfora del colectivo social) pasa varias veces y nadie lo toma. Cuando quieren acordar han pasado más de cuatro mil millones de años, todo un Kalpa. Es ahora la noche de Brahma. Las luces del escenario se apagan lentamente, todo esta en penumbras. Durante la obra un grupo de albañiles ha tapiado todas las entradas desde afuera y ni el público ni los actores pueden escapar. Otra vez: ha comenzado la noche de Brahma.

Cuarta variante:

Parada de colectivos, atrás el Brahmapura. Brahma y Mateo esperan.
Mateo: Lindo día, Brahma
Brahma: Si
Pasa el colectivo.

martes, 26 de abril de 2011

Años

Hemos visto madurar la fruta podrida y florecer hasta lo más marchito. Si, la sucesión idiota de los días, el atardecer, la noche, la mañana y de vuelta otra vez. La entropía es el chiste del Cosmos.
El universo es dual, dos opciones: la sangre de donde nacen las Euménides (no me atrevo a pronunciar su verdadero nombre) o el semen del que surge Afrodita. Usted elija, elija hoy, hoy es la eternidad, por cursi que suene.
Un, dos, tres días, cinco meses, cien años, cinco mil millones, el Sol se extingue, las estrellas se persiguen hasta la muerte última, las galaxias son suspiros. El Día de Brahma ha pasado.

Al fondo, Yo.
¡BUM!
-¿Qué tal Brahma? He regresado.

miércoles, 30 de marzo de 2011

¡Tuércele el cuello al cisne!


Voy a escribir un poema que ya escribió otro, y va a empezar más o menos así: "¡Tuércele el cuello al cisne!".
Primero le voy a sacar al poema del otro la herrumbre de las viejas disputas literarias, por lo que me abstendré de despotricar contra los preciosistas o de tirarle mierda a Rubén Darío. Aunque no tanto, un poco siempre viene bien.
Cuando ya el poema casi no hable de gente muerta y no se espante por los versos pelotudos de una generación de imbéciles, voy a pensar en cómo se hace para escribir un poema que escribió otro. Probablemente lo copie un par de veces, lo memorice, lo recorte y le cambie el orden; recorte después las palabras, cambie un par por otras y hasta piense: "¡Tuércele el cuello a Gonzáles Martinez!", y me ría de esa ocurrencia tan patética. Siempre es bueno empezar por las cosas que se aprenden en los talleres literarios, como para fingir que tienen alguna utilidad.
Más tarde, habiéndome fumado un pucho y visto una serie de ciencia ficción, subiré a mi pieza a buscar "El Cisne" de Rubén Darío y lo releeré. Seguramente voy a pensar en por qué Gonzáles Martinez prefirió el búho, divagaré en torno a la idea y llegaré a las mismas conclusiones armadas que cuando empezaba a estudiar. Enojado y frustrado con ese descubrimiento, voy a mandar todo al carajo, diré que la literatura es un juguete paraguayo, y hasta quizá apriete los puños con rabia por los años desperdiciados en la universidad. Así le habré yo torcido el cuello a mi propio cisne y pegado un carabinaso en la sien a mi propio búho.

Tipo tres o cuatro de la madrugada, ya más tranquilo, retomaré la idea sin retomarla de verdad. Pensaré en Leda, en la extraña belleza de la cópula zoofílica; pensaré en vos con el cuello del cisne dentro de la campera y el cuello del cisne será un pene enorme que se re-tuerce, con el que estabas contenta en algún sueño que me contaste. Repetiré varias veces (en voz baja): "¡Tuércele el cuello al cisne! ¡Tuércele el cuello al cisne!" y tendré una sensación extraña en la entrepierna. El gato se subirá a mi regazo mientras empiezo a escribir un poema que ya escribió otro. Ronroneará, erguido como un sapo.

Así, recapitularé mentalmente: el poema no habla sobre literatura porque la literatura le provoca cierta aversión, tampoco es anti-literario porque eso sería una manera snob de hacer literatura (lo que no quiere decir que el poema no sea un poco snob). El cisne ya no es el cisne, es un búho-cisne al que le disparé y prendí fuego y me lo comí: el cisne soy Yo, el parásito fagocitador. El poema habla ahora de Leda e incluye penes oníricos que también refieren a mí. Sin embargo, vos no sos necesariamente Leda, probablemente tengas algo de cisne, o de buhó, o de Yo. Leda es siempre Leda, no puede ser otra cosa, ella tiene que acostarse con el cisne que finge ser perseguido por un águila. Leda es todo lo que no puede ser Cisne.

Luego me acordaré de la referencia wagneriana en el poema de Darío y, consecuentemente, vendrá Nietzsche. Pero resulta que Nietzsche no va a estar en el poema que ya escribió otro, Nietzsche es solo alguien del que siempre hay que acordarse en algún momento. Nietzsche es el que se toma el taxi y se va para siempre. Así, aunque el avanzar parezca ilusorio, proseguiré con la escritura del poema que escribió otro. Pienso en el Nobel o el premio a la porno del año, no menos.

Casi llegando a la mañana alguien me habrá dicho por el chat: "el hombre que tiene fe nunca está solo". Será que he mudado tanto de fe que mi soledad es una fiesta, pensaré yo. Ahora el cuello del cisne es mi única fe, y por eso estoy esperando que lo tuerzas. Pero no importará, porque para entonces ya habré escrito mil veces el poema que escribió otro, y estará lleno de referencias caqueras de esas que me gustan, y de juegos de palabras y de ironías y de malabares lingüísticos. Tuércele el cuello a tu puto cisne si quieres, dirá mi poema que no es mío, tuércele el cuello porque se volverá hidra y tendrás que ver si Heracles anda por el barrio. Por supuesto será mentira ¿qué poema es cierto? Todo poema verdadero es una mentira, se hace poesía para mentir sin ir al infierno, para llenar el espíritu de una sustancia negra y tóxica y vaciarlo, vaciarlo hasta la Nada Profunda que solo la limpieza química o la radioactividad nos permiten. Ahí aparece la forma (tal vez esté citando a Bukowski), ahí aparece la Nada Subrayada de la Poesía. El poema que escribió otro solo se escribe de cara al vacío, y el vacío es un cisne sin cabeza, cubierto de hormigas (Cortázar, aunque creo que era un pato y no decía nada de la cabeza).

Llorar.

Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje
que da su nota blanca al azul de la fuente;
él pasea su gracia no más, pero no siente
el alma de las cosas ni la voz del paisaje.

La noche pasó. Quince mil cigarrillos, un libro de Bruno Schulz que nunca pude leer, el gato. En fin, quizá mañana o pasado, si me queda tiempo, cuando vuelva del banco, con un poco de suerte, le tuerza el cuello al cisne. Leda pasará en bicicleta y gritará. Un huevo, dos: Helena de Troya.
-¡Friedrich! Aguantame el taxi que ahí voy.

M.S.-

Imágen de arriba: robada de otro blog, sin más datos.

sábado, 26 de marzo de 2011

Un pedo de romanos

Me he bebido hasta el agua que vos bebías
Nadie puede tanto
¡Nadie puede tanto Mateo Augusto!
¡Eres la mierdera sal de éste mundo!
No importa ya...
Ni los señores de Roma merecen semejante trato

Where's Salomé, dear Caligula? Esa idumea
Agripina, vientre de fuego
Honoria, mujer de todos los hunos

-Calpurnia, ¿qué dices mi querida?
-¡Cuidate de los idus de marzo!

Días en que nace toda traición...

Yo, Claudio
Yo, Mesalina


miércoles, 16 de marzo de 2011

"El Apocalipsis y las acciones de Toyota" o "Interpretaciones de la Piedra de Sol" o "Un Reliveran para el Ángel de Laodicea"


Mirá, te la voy a poner fácil. Es que vos me ves acá, frente al tele mirando las noticias de Japón y por ahí una ola se lleva a un par de amarillos y vos, tan llena de amor por el prójimo nippon, largas un suspiro y decís "que terrible" al tiempo que me mirás como buscando aprobación y yo solamente largo un sonido como "ejem" y me como otro bizcocho. Ha caído la bolsa ¡pobres gentes! Estoy escribiendo esto y una nube radioactiva avanza sobre Tokio ¿Será peor que Chernobyl? Probablemente lo sea, y entonces vos pensás que me va a dar cosa haber escrito estas líneas. Por las dudas me fijo: reactor 1 sin refrigeración, fusión parcial del núcleo, liberación de partículas radioactivas a la atmósfera; reactor 2 con refrigeración parcial; reactores 3 y 4 con incendios, posibles fusiones, bla bla bla, poca refrigeración; reactores 5 y 6 bastante para el orto. Bien.
Después te acordás del Sudeste Asiático, de Chile, del Huracán Katrina o del Stan, del terremoto de pisco, de Caucete, de Mexico 85', del ciclón Nargis (Que mató 10 veces más gente este año que el tsunami de Japón), de los ciclos del Vesubio, del Santa Elena, de las nevadas terribles en el norte europeo, del Tornado Tri-estatal y hasta si te ponés regionalista citas las inundaciones del Paraná... ¡Ah! Querida, y los desastres de la mano del hombre: Bhopal, Three mile Island, Chernobyl de nuevo, Love Canal, Exxon Valdez, Prestige, Magdalena, ¡Deepwater Horizon!...
Y yo que te pido un mate. Ay dios mio, que esto es el apocalipsis, juntemos latas de algo, guardemos agua, donemos plata a Greenpeace.
Pero resulta que uno no tiene la suerte, no es tan fácil tomar partido por las cosas que en realidad no nos calientan un huevo. Te ponés como loca, que cómo puede ser que yo ni peronista, ni radical, ni de izquierda o derecha, kirchnerista o lo que sea, por lo menos freudiano, existencialista, cristiano, marxista, ecologista, budista, new age, pro-homeopatía, hipster, kitsch, hippie, yupie, indie, beatnik! Pero no, el señorito se queda sentado y por toda opinión un par de onomatopeyas. Le gustan las plantas eso si y le revientan los entusiastas, al muy sorete le revienta la gente como una, siempre preocupadas por las pelotudeces que pasan en el mundo. Que un oso se metió a la casa de no se quién en Wyoming, que un pendejo le disparó a tres compañeritos, que un cantante altruísta tiene cancer, que hay una pandemia de hemorroides, que una actriz de culebrón se opero las tetas por quincuagésima vez, que en Bielorrusia nacen deformes con pitos en la axila...

"Escribe al ángel de la iglesia de Laodicea: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:
Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!
Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca."

Cuando vengas callado por la senda del tiempo a mostrarme mi destino, despótico en tu paso de milenios, orgulloso, destructivo; no seré yo quien niegue tu derecho de matar.-

M.A.


Foto: "Piedra de Sol", cultura mexica, Museo Nacional de Antropología e Historia. Tomada en enero del 2011

martes, 8 de marzo de 2011

La juventud es un puto tesoro

En la base de toda mi fortaleza siempre esta el nihilismo, en la base de toda mi debilidad siempre esta el nihilismo. Como si fuera parte de una humanidad más vieja, o menos infantil mejor, a la que los pantalones le quedaron cortos. El nihilismo es un pantalón mucho más grande de un hermano que se murió hace un tiempo ¿causa del deceso? Mamá no quiere contarnos. ¿Vosotros lo habeis matado? Tal vez, toda esa gilada queda linda...
Pero en fin, pasa que estos pantalones me quedan grandes y es un embole porque a veces se me caen ¿Me cago en el hermano muerto? No tanto, más bien me cago en no ser el hermano más grande; ha de ser fácil ser el hermano más grande, aquel que siempre tenía ropa de su talla... ¡Aahh, si lo hubiesen visto! Llevando estos pantalones con la gracia de quien piensa "¡Estos son mis pantalones! De nadie los he heredado". Pero ahora, tristemente, yo tengo que llevar la carga de los pantalones del hermano más grande... Pero a no aflojar ¿eh? Me los pongo cada mañana y casi ni se me caen en todo el día. Mi cadera es fuerte, mis piernas poderosas; pero no son las de mi hermano el mayor. Son unas piernas a mitad de camino entre mis pantalones viejos y los de un hermano muerto... Ni cabeza de ratón ni cola de león... Y Sun Tzu hasta puede meterse adentro y chuparme un huevo en el enorme espacio de mi entrepierna...
Después aparece mi vieja:
"¿Quién te dice hijito? Capaz que el año que viene ya te ajusten"

En fin, no entendiste nada.-

M.H.

martes, 1 de marzo de 2011

"Singer y la Pareja Nacional" o "Abuela asedia Troya"


Mi abuela es una tarde dorada de vidrios biselados, una máquina Singer, un conjunto de fotos viejas que no se me permitía tocar mucho, un par de cajones prohibidos, la metódica obligación de la misa, una confidencia, un paño blanco y tibio.

Mi abuela es, también hoy, el abrirse de un misterio. Su memoria, su metamemoria, su demasiada memoria. Esa es la afección de mi abuela: una sobreabundancia del recuerdo que no le permite mantenerse en el presente. A no confundirse, el Alzheimer no es demasiado olvido, sino demasiado recuerdo, que avanza sobre las cosas hasta transformar la conciencia de vivir en una fotografía inmóvil del pasado.

Mi abuela vivía al frente de la iglesia en un pueblito de mugre pampeana y, sin que mi mamá supiera, me peinaba los domingos para ir a misa. Gordísimas señoras, como diplodocos, me apretaban los cachetes hasta dejar hematomas. La puerta enorme del edificio era la boca de una oscuridad que se ofrecía brillante, cegadora. Nunca volví a sentir tanto terror en mi vida.

Ella significa para mí, en mi propia enfermedad del recuerdo, la forma viva del mito nacional en extraña conjugación con el de la infancia perdida. El microcosmos y el macrocosmos de aquel sujeto al que estúpidamente llamamos Ciudadano: la cosa pública y la privada en un solo revelarse de otro tiempo. Pienso en la máquina de coser (plenitud terrible del sustantivo resaltado), y evoco a la vez las hordas bárbaras de décadas de amas de casa zurciendo y remendando, manteniendo la patética perfección del hogar, la imagen simulada del matrimonio, la religión; como evoco a mi abuela en particular, a esa ama de casa que fue mi abuela, llorando calladamente sobre los retazos de tela en un otoño del año 91’ o 92’, cuando casi por casualidad descubrí que amar era también destruir.

Mateo Green - M.T.-

domingo, 20 de febrero de 2011

Fijación por el blanco...


Tal vez las cosas cosas nunca salgan como las pienso, pero no importa ahora. He guiado mi voluntad, como una flecha o como un tren, o como una flecha que va arriba de un tren de correo para ser entregada a su destinatario, el Sr. Suicida.

La fijación por el blanco, la saliva excretada ante el olor de la presa, soy el leopardo, soy el antílope. Vagos recuerdos de momentos similares: el profesor me dice que si no salto la valla estoy desaprobado; atento, agazapado, el mundo no existe, somos la valla y yo, toda mi voluntad en la valla, no hay más Yo, solo hay valla...

Pero ahora eso tampoco importa, el cazador se conoce porque conoce lo cazado. Ha pasado antes, miles, millones de veces, y volverá a pasar. Estoy en mi F-16, realizo un bucle en busca de mi enemigo... ¡No! Mejor aún: soy un piloto de Mig-21, mi nombre es Kim-ly y nací a orillas del Mekong; mi aldea natal esta a unos 100 kilómetros al sur de mi ruta de vuelo, ese pensamiento eleva mi sentimiento patriótico. A lo lejos reconozco la silueta particular del F-4, nos entrenan para creer que no son rival para los Mig; yo sé que no es así, pero si no ha liberado aún su carga no podrá equiparar mi capacidad de maniobra...

Otro tiempo acaso: el polvo del campo de batalla no deja ver ni los propios pies. Pero yo lo siento, está ahí, él es mi enemigo, nos reconocemos como propios, somos quienes han de dar muerte o morir. Mi lanza avanza hambrienta de sangre, fue forjada en Egira y consagrada a Hefestos a orden de mi padre, quien me la dio en presente. Una silueta terrible se dibuja en mi camino ¿Será un hombre o acaso un dios que se a mezclado en la confusión de la batalla?...

Nada es definitivo a excepción del blanco, la rueda gira de nuevo, el blanco es la única comunión posible. El frío penetra hasta los huesos, debo caminar en la nieve sin caer, el lobo espera mi momento de flagelo. Finjo cansancio y se acerca, no es un tiro fácil aún, temo que el fusil se haya congelado demasiado. Espero su descuido, su curiosidad, acaricio el gatillo y siento el arma. Mi abuela me enseñó a disparar cuando era todavía un niño, cerca del Baikal. Puedo sentir el espesor de unos ojos en mi espalda...

Esta vez ¿acaso será diferente? ¿U otra vez tropezaré con la valla, no esquivare las baterías, sucumbiré al filo de un bronce anónimo y traicionero o, congelado, en un pozo de nieve? Fijación por el blanco, el afuera es mentira hasta que nos mata... Nada, un silencio abismal, son las once en punto y el mundo ha frenado para mí. La ventana esta a diez pasos, el cielo, abajo los taxis, las carteras, el pollo frito, un perro distraído. Veo pasar un avión, una paloma, la ventana es el mundo, Yo soy la ventana, esta vez más que nunca soy también el blanco. Ixtab me habla suavemente... Pero de repente, siempre inesperado, siempre a un costado del campo visual viene el grito que rompe el conjuro. Una bala, unos dientes, un montón de polvo. Toda comunión se quiebra, los amantes se separan, el hombre es dos, el átomo es Nagasaki, el Uno es un mito perverso, un efímero contacto.

Suena el teléfono.
-¿Estás ahí?
-Si, por supuesto que estoy acá...

M.S.-

Arriba derecha: 'Artemis'

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Objetos 2010

Virgen de Guadalupe vela por el sueño del mundo




¡Pero que bonita es la iglesia de mi pueblo!



Derecha: "Máquina de descerebrar"
Centro atrás: "Variación sobre el tema del héroe y el toro en el laberinto"
Izquierda: "¡Pero que bonita es la iglesia de mi pueblo!"



-Cosas mías, fotos Lautaro Aguirre-

Circulares 2010

-Cosas mías, Fotos Lautaro Aguirre-


La fecundación de la virgen



En el Monte Calvario II

2010


-Cosas mias, fotos Lautaro Aguirre-

Mujer junto al Río



NHT



Si te bañas te morís







lunes, 29 de noviembre de 2010

Simulacros


Esto, señoras y señores, no es un simulacro. Ajusten sus zapatos, sostengan sus cabezas, vuelvan reptantes al útero que los parió, consuélense, autocompadézcanse. Napalm amigos, napalm; una bomba de hidrógeno, una explosión de neutrones, un tomahawk in the fucking living room.

Oh, pero claro, sus problemas verdaderos, casi me olvidaba: el precio de las cosas, el anillo perdido, las expectativas, la carne muerta de los muertos, el carburador del auto, la constipación, la sutil indiferencia de una mujer o dos, el dolor de huevos y de ovarios, la lluvia. Les deseo a todos, de corazón, que esto sea un simulacro.

En la esquina de mi casa hay un señor melodramático que grita porquerías y busca la vida ahí donde no está. Una mujer en la oficina llora calladamente su dolor de clítoris mutilado. Los perros ladran, en algún departamento de esta calle alguien sabe que nunca más hará el amor. Los hijos de las buenas personas gritan. Una mano recién extirpada sale en encomienda a un país vecino. La sangre corre como un río silencioso, salta alegre entre las piedras, esquiva los árboles, es un arroyo en la montaña, si, la sangre es un pequeño arroyo donde de chico yo jugaba a la inundación, al asalto del fuerte, al capitán. Ahí estoy si se mira bien, con los tobillos rojos, matando insectos a las puertas de Ilión. El tiempo es sangre, el recuerdo una mentira, la curva nunca tan larga como para ver del otro lado. Nada es un simulacro, porque tal cosa no existe.

Ni siquiera la verdad tiene derecho a la mentira, las palabras nacen en el cuello de Héctor. La noche esta callada, ronronea la heladera, late el corazón, el aire late, los ojos laten, la ciudad late como un rinoceronte en llamas. Afuera están los barcos, las bicicletas, los aviones; el mundo se dispone al escape, a la fuga. No hay tal cosa amigos, ajusten sus zapatos, sostengan sus cabezas. Aquí, ahora, en este preciso momento, en todos los precisos momentos, alguien llama a la puerta. Descuiden, no vamos a atender.-

M.T.


"Héctor y Andrómaca" - De Chirico