sábado, 2 de febrero de 2013

Las calaveras también saben reír




"Si los hados quieren hacerme rey, lo harán sin que yo busque la corona."
(Macbeth, I, III)

"A los diversos amos que aclamaron su corona cuando era rey, Ubu encadenado ofrece el homenaje de sus grillos" 

(Ubu Encadenado) 

El camboyano que hace el turno de la noche en este hostel me esta apurando para que deje de romper los huevos acá abajo, así que voy a intentar hacerla corta, pero no te prometo nada pibe. 

Una profesora a la que yo admiraba bastante me dijo una vez: "Los estúpidos son mas peligrosos que los malos, los malos saben lo que hacen y porqué".
Antes de viajar mi viejo me preguntaba retoricamente "Cómo sera Phnom Penh?", le llamaba la atención conocerla por lo que había leído sobre el genocidio camboyano... 
La cosa viene mas o menos así: había una vez un par de camboyanos que, durante la colonia francesa terminan estudiando en París. Estudian diversas cosas como radiocomunicaciones o literatura inglesa; el que seria luego el jefe de la prisión mas importante del país y de la policía secreta conocida como S-21, era un genio de las matemáticas (pero ese no estuvo en París, creo). Algunos le dan mas bola al estudio que otros. Khieu Thirith, por ejemplo, seria la primer mujer camboyana en graduarse en occidente, se diplomo en literatura inglesa especializada en Sakespeare; por otro lado Saloth Sar, mundialmente conocido como Pol pot, futuro Secretario General del partido y, por tanto, capo máximo de Camboya, le iba medio para el orto en la carrera y no estudiaba mucho.
La cuestión que estos muchachos camboyanos, como por esos años en París era la ultima moda, se hacen comunistas y, ya que también eran asiáticos, de paso maoistas. Pasa que no se podía estar con Vietnam y China al mismo tiempo porque aparentemente Mao estaba peleado con Ho Chi Minh por unos juguetes que le presto y no le devolvió o una cosa por el estilo. Los muchachos vuelven a Camboya y ya que estaban al pedo porque la literatura no da de comer, fundan una guerrilla comunista (los Khmer Rouge, o Jameres Rojos) y derrocan al dictador que andaba por esa época que ya me olvide el nombre, corren a los yanquis, encierran al rey en el palacio y lo dejan ahí piola por las dudas; hasta acá la comunista típica.  Todo eso pasa un 17 de Abril de 1975, cuando los Khmer entran a la capital, Phnom Penh, entre los festejos de la gente que se pensaba que era el fin de una época de sufrimiento y guerra. Camboya año cero, la cosa se va a poner peor.
Inmediatamente después de la entrada a Phnom Penh, Pol Pot inicia el plan que venia masticando desde que andaba al pedo en París: una nación absolutamente agraria, autosuficiente, cerrada al mundo y, según él, comunista. Pol Pot decía admirar a los campesinos y odiaba a los intelectuales (menos a la minita esa que estudio Shakespeare porque era su cuñada), quería volver a una sociedad idílica parecida a la época de la cultura Khmer, creadores de estos porongos, de quienes la guerrilla toma el nombre. Entonces Pol pot evacua en largas marchas todos los centros urbanos y aldeas del pais y los manda al campo; Phnom Penh queda desierta, solo viven allí las altas cúpulas del mando comunista y los soldados; se elimina la moneda, la economía  el arte, el sistema de salud, las escuelas, la religión  todo esta prohibido. Hay una sola cosa para hacer en lo que se dio a llamar la Kampuchea Democrática: cultivar arroz o apuntar gente con un fusil de fabricación china para que cultive arroz. Un embole.
La situación en y respecto a Camboya se vuelve un poco confusa. La gente en el país no sabia ni quien era el líder, lo conocían como "Camarada Uno", pero no hacia apariciones publica; cada tanto arrestaban a uno y no sabían porqué, solo se referían al gobierno como "Angkar" (la Organización)  y  casi nadie tenia el privilegio de ver a su familia, porque la familia era una cosa burguesa aparentemente. La comunidad internacional no entendía un carajo. Los yanquis no querían saber nada porque cada vez había mas comunistas en Asia y justo se tenían que rajar a la mierda de Vietnam; los vietnamitas se referían al país como "Nuestros hermanos camboyanos", pero lo cierto es que prácticamente no mantenían relaciones de ningún tipo y la propaganda Khmer, contradictoriamente, hacia constante hincapié en que el enemigo era vietnamita; los tailandeses todo bien hasta que en un momento unos guerrilleros le cruzaron la frontera y le mataron como treinta campesinos, los mismo con Laos, cortala gil que estos campesinos no son tuyos... Los chinos, bueno, los chinos son chinos, apoyaban a Camboya porque parecía que eran maoistas, pero mas que nada porque les hacia falta el caucho y el arroz que cambiaban por armas. Un quilombo, nadie entendía nada, las fronteras de Camboya estaban absolutamente cerradas al mundo y los comunicados oficiales decían que estaba todo bien, que no había drama. En "La Insoportable Levedad del Ser" Kundera relata maravillosamente las reacciones absurdas que esto ocasiono en occidente.
Entre todo ese caos, en cuatro años de gobierno, los Khmer se las arreglaron para que murieran, entre centros de exterminio de "los enemigos del estado" y de hambre y enfermedad en el campo, tres millones de personas, un cuarto de la población del pais, sin que se cumpliera siquiera la autosuficiencia alimenticia que buscaban, ni la idilica sociedad rural que Pol Pot imaginó mientras no entendía un carajo lo que estudiaba en la Sorbona. Se asesinó sistematicamente a todos los intelectuales o que pecaran de parecer inteligentes por no ser "autenticos" Khmer, es decir, campesinos ignorantes sin dientes. Esto dejó un legado de ignorancia que hasta el dia de hoy persiste en el pueblo camboyano.
Después, en la desaparición y la paranoia se empiezan a matar entre ellos mismo acusándose de traidores unos a los otros. Pol Pot hablaba del enemigo interno que, según el, era vietnamita. Los vietnamitas no entendian un carajo y menos entendieron cuando los Khmer empezaron a atacar la zona del delta del Mekong. Como Vietnam no se anda con vueltas, organizó una invasión junto con un montón de desertores camboyanos y tomó Phnom Penh en cuestión de poco tiempo. Aparentemente Pol Pot se enteró de la invasión cuando estaban entrando en la ciudad, así que se escapo a la selva con los Khmer que quedaban para después irse al exilio a Tailandia. 
Otra sarta de malentendidos: los tailandeses le tenían miedo al comunismo vietnamita así que se disparaban con los Khmer que quedaban en la frontera creyendo que eran del vietcong; la prensa occidental decía que los vietnamitas habían atacado Camboya de forros que eran nomas, así que las grandes potencias de occidente no reconocieron al nuevo gobierno camboyano y les dejaron a los Khmer Rouge mantener su lugar en la ONU, es decir, un grupo de guerrilleros maoistas genocidas tenia voz y voto en la Asamblea de las Naciones Unidas... Eso habla bastante mal de la seriedad de dicha institución. Los chinos por las dudas atacaron el norte de Vietnam porque consideraban a la invasión fuera de lugar, hasta que tuvieron que parar haciéndose los boludos cuando se dieron cuenta que se habían mandado un moco. En fin, una comedia de estúpidos  un cuento contado por un loco, una cosa absurda y risible que se llevo a tres millones de cristianos (budistas supongo, en este caso), un genocidio, una serie de enfrentamientos y de intrigas políticas que no son mas que el producto de una cosa: la infinita, constante y tragicómica estupidez humana.
Pol Pot era un estúpido un tipo que creía mucho en algo pero no estaba muy seguro de lo que era, como esa gente que cree en rezarle a un dios que no puede, bajo ningún concepto, percibir en las cosas que lo rodean, como se muestran los mejores dioses. El y un par de profesores de literatura, arrojaron mas mal al mundo en solo unos años que todos los terroristas juntos en los últimos cincuenta años. La inquisición española era lo mismo, los protestantes conservadores republicanos estadounidenses que propician guerras en donde venga también. Todos unos débiles mentales, babosos retardados que no entienden qué hacen ni porqué lo hacen, risibles en sus métodos; no soy yo quien para juzgarlos eticamente, no me interesa tampoco, pero si puedo reírme de los tarados, es mi derecho mas intimo. 
Una sola medida para las personas: su escepticismo. Alguien que no cree, o que cree poco no tiene razones para fundar campos de exterminio, no le hace falta, puede cruzarsele la idea por la cabeza, pero por vagancia o aburrimiento no lo hace, y tal vez llegue a hacer mejores cosas, entre tanto le diviertan por presentar todos los días algo distinto para el pensamiento, una nueva cosa en que dejar de creer mas tarde.


Hoy estuvimos en los campos de exterminio de las afueras de Phnom Penh y en la famosa cárcel del S-21 en la ciudad. En los campos te daban una audioguia sumamente didáctica, así que todo el mundo recorría el precioso parque bajo el que están enterrados todavía miles y miles de huesos en fosas comunitarias sin abrir. Nadie hablaba, escuchaban, la primera vez que vi a los gringos tan tranquilos. En este árbol los soldados reventaban las cabezas de los bebes de las madres asesinadas, en esta caja de vidrio se guardan los huesos que afloran en la época de lluvias, aquí estaba el lugar donde se guardaban las herramientas con la que se atendía el lugar y se mataban las victimas, etc, etc, etc. Fuimos con un pareja de franceses muy simpáticos  todos estaban muy emocionados. En la cárcel la cosa era un poco distinta, siempre la parafernalia de los guías explicando boludeces en voz alta y los japoneses y los australianos sacándose fotos adentro de las celdas. Yo no estaba emocionado, muy adentro mio me daba risa, la tragicomedia, Ubú Rey, Ubú Encadenado, la maravillosa y eterna estupidez, mayor motor de una raza suicida, apocalipsis. Comunistas, fascistas, católicos  protestantes, fanáticos a ultranzas de un equipo de fútbol, todos mas o menos lo mismo.
Vuelvo en el tuc-tuc a la ciudad con el viento en la cara y estoy extrañamente contento después de ver tantos cráneos y fotos de cadáveres. Como dice Gide, la vida cobra sentido sobre el fondo oscuro de la muerte. Estoy vivo, Yo estoy vivo.

El día que llegamos a Phnom Penh asistimos por casualidad a las celebraciones fúnebres del rey de Camboya (porque el país es una monarquía de nuevo), los camboyanos agolpados en las plazas. Una señora me dio una vela y unos sahumerios para que rindiera culto en una pequeña pagoda donde la gente hacia fila, lo hice, por supuesto, el descreimiento no me quita la experiencia, nunca. 
Finalmente, y como para dejarle algo de aprendizaje a todo esta acumulación de incoherente debilidad mental, ya sé como es Phnom Penh viejo... Es estúpida  absurda, risible, como todas las ciudades del mundo, pero un poquito mas.

Phnom Penh, 3 de febrero de 2013.-

22 comentarios:

  1. ¿Viste qué loco, Mateo, que los ateos puedan matar a tanta gente como los religiosos?
    ¿Pol Pot no te suena a producto para matar polillas?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un comunista y un metafisico es mas o menos lo mismo... "Pol Pot: las deja bien muertas señora" es un slogan que funciona a muchos niveles...

      Eliminar
  2. ¿Que hablaba así cómo?
    ¿Tenías una novia socióloga que andaba por ahí pidiendo que se la chupen?

    ResponderEliminar
  3. Es más que oportuno decir que su escepticismo no debería, en la medida en que lo es, darles derecho (o motivación) para hacer ciertas cosas. Casi que no les daría motivación para hacer nada. Bueno, pero, justamente, en todo eso que notás hay una juzgada (o una jugada) ética encubierta. Y no creo que se la pueda sacar del todo...si bien no digo que se la tenga que poner siempre por delante (desde ya, en ese sentido no te objeto nada).La razón no está afuera, aunque vos preferís hablar más cómodamente de estupidez. Yo creo que sí estabas emocionado, lo veo acá mismo, ahora...(practicale una vivisección a la emoción y a la razón, y de ahí la sustancial diferencia entre tu emoción y la de sacarse fotos).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estas diciendo que soy un racionalista encubierto?

      Eliminar
  4. Esto es viejo (o no): muy bueno lo que me marcaste -en otra comentario, otro post- de mi cuestión teológica. Ahora, los porcentajes tienen que ser absolutamente irrelevantes en el aión. Apenas los vi sabía que no significaban nada.
    Y que seas profesor o no, no tiene nada que ver con vos (esa es la complicación). Igual, insisto en la primer frase.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que cosa te marque? Pasame el link que sin referencias no va la cosa...
      Y otra... Que es lo que tiene que ver conmigo? El Yo que vos te inventas y al que odias? El Yo que yo invento en este blog para que me odien y me amen? O el Yo de este lado que no tiene nada que ver con los otros Yo?

      Eliminar
    2. Ah, y me acorde que tambien te odiaba, porque te gustaba Spinetta y estaba casi seguro que eras una estudiante de filosofia que veia mucho cine o viceverza... Pero tan grave se ve que no era porque hasta me habia olvidado...

      Eliminar
  5. Jaaa. Estás gracioso.

    Tengo miedo de que sepas mi DNI

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero respondeme lo del racionalismo che! Que era una pregunta seria...

      Eliminar
  6. Estoy buscando y veo que nunca me marcaste un tono teológico. No obstante, a partir de lo que pusiste, en contraposición a eso, me di cuenta. Dijiste que no te iba la teLEología de las cosas (pero antes: que el estado te pagaba el café);y vi los porcentajes, el café, y al alumno esporádico...entonces yo me volví teológica por querer algo del otro lado (por qué quiero algo del otro lado? por diversión...puede ser). Ah, y porque...el placer que revindicaste es el que a veces se pone del lado del teleologismo (lo que genera más placer a tal o a la sociedad...entonces hay que hacerlo...igual a: consecuencias psicológicas medibles).

    Listo, fue muy iluminador para mí. No rompo más los huevos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Escribis igual a una amiga mia. Como ella, debes ser mucho mas divertida charlando...

      Casualmete estaba leyendo justo algo de la teleologia de las cosas: Nietzsche, La Gaya ciencia, Libro primero, aforismo 3... "Noble y vulgar"... Como buena estudiante de filosofia, lo tendras o podras conseguirlo en pdf...

      Me gusta esta relacion de odio virtual. Me divierto...

      Eliminar
    2. No... no soy ¨una buena estudiante de filosofía¨.

      Eliminar
  7. Deberías poder contar lo mismo usando menos palabras, pero tal vez no serías vos mismo. No se, es para pensarlo. Te estás poniendo muy Borenstein.

    ResponderEliminar
  8. Sabes que a mi me parecia que le habia puesto pocas palabras... Es mas, me quedaron partes sin decir, como la de Noun Chea, uno de los lideres, que siguio pelotudeando con una guerrilla hasta 1998, cuando lo agarraron dijo que sentia mucho el daño hecho a los humanos pero sobre todo a los animales...
    Nunca lei Borenstein... el hijo de Tato?

    Ahora que lo relei me parecio una mierda el post.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué grande este Noun Chea. Totalmente de acuerdo. ¿¿¿Qué culpa tienen los pobres animalitos, eh???

      Lo releíste y te pareció una mierda. Sos tarado, ah...

      Escribís bien, boludito.

      Eliminar
  9. ¡Qué bueno! ¡Qué buena onda tu ex novia socióloga!

    ¡Adulteraste la encuesta! ¡Dios te castigará!
    Además, votar a Ulises desde otra computadora no equilibró nada: tendrías que haber votado, además, a Graciela. Solo así la proporción se hubiese equilibrado.
    Y para colmo, después pretendiste cambiar tu voto, cosa que no está permitida.
    Tu voto a Graciela ha sido impugnado.
    Queda el primero: el de Dios.
    Qué falta de seriedad, Mateo.
    Me encantaría decirte que me sorprende.

    ResponderEliminar
  10. «El inconsciente está lleno de pelotudeces peligrosas y es mejor dejarlo tranquilo.» Qué buena frase.

    ¡Gracias por el elogio! Me ha llegado mucho.
    Y me alegro de que lo que escribo te toque.
    Gracias.

    ResponderEliminar